Cuando Rubén me contó que estaban esperando un bebé, sentí una enorme alegría. Nos conocemos desde el instituto y, para mí, es una persona muy especial, así que poder acompañarlo en el crecimiento de su familia ha sido un verdadero regalo.
Más allá de las sesiones, una de las cosas más gratificantes, fue ver cómo Rubén se permitía construir su lugar como padre desde el inicio. No solo desde el apoyo a su pareja, sino desde su propia identidad, siendo honesto con sus necesidades, sus miedos y con cómo quería hacer las cosas, no solo como “tocaba”. Apostó por romper barreras, por acercarse sin miedo y por trabajar el vínculo con su bebé desde el comienzo, sin quedarse al margen.
Porque la coparentalidad real no es solo estar, es hacerse cargo, mostrarse tal cual, es elegir conscientemente qué tipo de padre se quiere ser y empezar a construirlo desde el principio. No solo por su pareja, no solo por su bebé, sino porque quería construirse como padre desde el inicio, con conciencia y propósito. Y, al hacerlo, tejió un vínculo más profundo con ella, con Nico, y con la familia que estaban formando y que, día a día, siguen fortaleciendo.
Aquí, su testimonio sobre nuestro trabajo juntos…
LAS SESIONES
Me abrieron la puerta a un mundo que ni me planteaba que existiera.
En primer lugar me enseñó que es un proceso de dos en el que el padre puede participar. Hasta la fecha no tenia ni idea de cómo aportar, veía que el embarazo era cosa de la madre. Tampoco me planteaba que el vínculo que teníamos se podía hacer más grande como lo que es ahora. Nos enseñó, en particular a mi, el poder de la comunicación en pareja
Estableces una conexión con tu pareja como nunca antes la has tenido.
Eso, ahora que ha pasado más de un año, puedo decir que nos ha ayudado a ser un equipo a la hora de pasar los momentos mas duros y también más conscientes en los momentos más bonitos.
Yo siempre he sabido que clase de padre quería ser, pero tenía infinitas dudas y miedos, y en mi caso, no tenia la forma de sacarlos y compartirlos. En ese momento entra en juego María.
Gracias a una serie de cuestiones que me planteó conseguí ver todo lo que sentía, lo que temía y pude normalizarlo y hablarlo con mi mujer. Conseguí también elaborar ese boceto de cómo quería ser y pude explicarlo.
Cierto es que considero que tanto mi mujer como yo teníamos una ligera idea de como íbamos ha ser en el momento de ser padres, pero el trabajo con María nos hizo poder comunicar a la pareja como nos sentíamos y como nos veíamos.
TU ROL COMO PADRE
En general, mi generación se ha criado con un modelo o referente paterno nada participativo e involucrado tanto en el embarazo como en el parto y de otra manera en la crianza.
En ese contexto, cuando te toca a ti, sabes que eso no es lo que quieres, que lo que quieres es poder participar el máximo posible pero no tienes una referencia que tomar como punto de partida. Es ahí donde María nos ayudó, establecimos un punto de partida, y comenzamos a crear los cimientos de la familia que somos hoy.
Inicialmente no tenía claro cuál iba a ser mi rol. Me sentía como “un pegote” al lado de quién estaba haciendo todo el trabajo.
Después de ya la primera sesión vi que el padre tiene su labor. Que tenemos la posibilidad de acompañar y de hacer grande ese vínculo con la pareja y con nuestro bebé.
ASPECTOS RELEVANTES
También nos dimos cuenta que pones como objetivo el nacimiento de tu bebé pero no te fijas que a partir de ese maravilloso momento comienza una etapa para la que hay que prepararse antes.
Ahí María nos ayudó haciéndonos reflexionar sobre qué clase de padres y familia queríamos ser y a empezar a construir esos cimientos porque una vez naciera nuestro cachorro no íbamos a poder ya que te ves envuelto en un pequeño caos que es iniciar la etapa de incorporar, por primera vez, a tu bebé a la familia que ya éramos.
PAREJA
En cuanto a cómo veo a mi pareja, es larguísimo de explicar así que voy a tratar de resumirlo.
Partimos de la base que ella me ha “regalado” al amor de mi vida. Pero no es sólo eso, antes del embarazo ya considero que éramos un muy buen equipo, pero durante el embarazo y más durante las sesiones con María pasamos a tener un vínculo férreo. En el transcurso del embarazo mi admiración iba creciendo día a día, pero sin duda lo que la subió a lo más alto de mi admiración fue el parto. Sin duda el mejor momento de mi vida, y no solo por conocer a nuestro hijo, si no por todo el proceso que nos llevó a ese momento. Fueron 42 horas de trabajo extenuante por su parte en el que mis ojos fueron testigos de la capacidad que tiene para crear vida. Tiene toda mi admiración!!
FAMILIA EXTENSA
Había muchos temores a cómo íbamos a reaccionar con la familia ya que ambos somos bastante independientes.
María nos ayudó mucho a primero, establecer esa familia que íbamos a ser los tres y luego a establecer unos límites hacia el resto de familia. También nos ayudó a entender que para todos iba a ser un cambio, que no sólo nosotros íbamos a necesitar ese periodo de adaptación y a saber gestionarlo.
MOMENTO ACTUAL
Considero que estoy en el mejor momento desde que nació mi hijo. Y es que, aunque he sido partícipe desde el embarazo, ahora es cuando más tiempo efectivo le dedico a él particularmente. He visto como desde el nacimiento hasta ahora ha ido aumentando el amor que siento hacia él de manera exponencial y veo que sigue al alza, cosa que me encanta.
Es una experiencia increíble que sin duda cuando la vives deja a la altura del betún el resto de experiencias, eso sí, considero que para que esto sea así lo mejor es estar acompañado por alguien que te pueda hacer consciente del proceso y te acompañe a disfrutarlo, aún con todo, porque hay veces en los que entras en rutina y cuando te quieres dar cuenta ya ha pasado todo y no lo has disfrutado.
También añadir que es muy importante centrarse en el embarazo y en el parto, pero a mi juicio lo importante no para ahí, si no que empieza cuando nace tu bebé, llegas a casa con tu bebé y dices… ahora que? Tener a alguien que te asesore y te acompañe en este proceso es fundamental. Alguien que te ayude a cuestionarte lo importante y que, desde antes, te invite a construir las bases de lo que vendrá.