El embarazo es un momento de transformación profunda. No solo se gesta un bebé, también se gesta o nace una nueva estructura familiar.
Acompañamos a las familias a:
Acompañar la transición de cada miembro del sistema: madre, padre, pareja, hermanos, abuelos… cada uno vive su propio proceso de adaptación y transformación.
Sostener los vínculos en momentos de cambio: fortalecer la comunicación, la escucha mutua y la capacidad de sostenerse entre adultos para poder sostener al bebé.
Revisar roles y expectativas: lo que se espera de cada uno, lo que se hereda, lo que se desea construir. Especialmente en la pareja, donde el paso a la parentalidad puede generar tensiones o desconexiones.
Dar espacio a las emociones que emergen: miedo, culpa, ambivalencia, duelo por la vida anterior, alegría, sobrecarga… todas tienen lugar y sentido en el sistema.
Observar cómo el desarrollo del bebé impacta en el sistema: cada hito (sueño, lactancia, escolarización, autonomía) genera ajustes en la familia.
Trabajar desde la realidad concreta de cada familia: sus recursos, su historia, su contexto, sus ritmos. No hay recetas, hay procesos únicos.
Estoy aquí para acompañarte en los momentos en que la vida familiar se vuelve confusa, intensa o simplemente difícil de sostener sola, solo.
Si necesitas un espacio seguro donde poder parar, mirar y construir, aquí tienes un lugar para hacerlo acompañada, acompañado.